Día 1
28/02/2011
Hoy me duele la panza, es que después de un par de años me tomé una taza de café, estaba en el trabajo y el sueño me consumía, fue como si todo el cansancio acumulado de la semana pasada hubiese decidido emerger y ser procesado en mi cama anoche, me acosté temprano después de intentar ver “The King’s Speech”, película que me aburrió tremendamente ya que me di cuenta de que, con otros actores y otros personajes, es una película que ya vi 40 veces en otras versiones y que me cansó desde la trigésima vez. En el trabajo estaba quedándome dormido desde las 11 AM y previendo el hecho de que después de almuerzo me suele costar mucho combatir el sueño, decidí tomarme una taza de café para evitar vergüenzas. A mi el café me cae muy mal, me genera acidez y mucho malestar, pero definitivamente me levanta y eso era lo que necesitaba hoy, algo que me animara, que me hiciera luchar contra la fuerza del lunes y derrotarla. Camino al trabajo terminé de leer el libro de Murakami, en la ultima parte el habla de lo agradecido que está y lo orgulloso que se siente con respecto a correr, habla de que si definitivamente esto es un sufrimiento, siente que sin el aguante que le da el ejercicio, nunca hubiera podido culminar una de las tantas novelas que escribió y que si no le costara tanto, no tendría caso hacerlo ya que lo bueno de esta tarea es sobrepasarla, mas aun que practicarla. A penas terminé el libro, Josefina me preguntó si ahora no me sería mas difícil encontrar la motivación para correr y le contesté que realmente no lo sé, definitivamente el libro fue lo que me empujó a empezar con este nuevo reto y esperar transformarlo en habito, peo pienso también que en el fondo, el libro recogió y dio forma en mi cabeza a un montón de diversos sentimientos e inquietudes que ya se encontraban adentro mío, me ayudó a identificarlas y a canalizarlas hacia esta tarea. Al terminar con Murakami y antes de empezar con otro de sus libros, decidí hacer un paréntesis para volver a leer un libro que leí hace unos 8 años y que me encantó, “El Huerto de mi Amada” de Alfredo Bryce Echenique y pensé que talvez la personalidad de Bryce podría meterse adentro mío, que me convertiría en un borracho empedernido y consideraría que esto de correr es una cojudez, pero al recorrer las primeras 60 paginas de dicha novela empecé a pensar en San Isidro, en sus calles y el Lima golf, un club que nunca fue de mi agrado pero que cuya circunferencia me encantaría conquistar corriendo la próxima vez que visite Lima, así que noté que la motivación es mía, que la puedo encontrar ahora mucho mas fácil, ya que la tengo casi a flor de piel y que hasta la lectura de este borracho simpático y sus sátiras de la sociedad limeña pueden ser traducidas en este, mi nuevo habito.
Llegué a casa a eso de las siete y a eso de las siete con cinco minutos ya estaba en la puerta encendiendo el iPod y listo para arrancar, el recorrido transcurrió de manera normal, soporté tranquilo toda la vuelta y puede concentrarme en el tema que sonaba en mis oídos, “People Turn Around”, un hermoso himno de protesta que se escapo de los sesentas y se re encarnó en la música de una joven banda de nombre Delta Spirit. Yo sé que uno puede interpretar el universo de diferentes formas, pero para mí en este momento, casi todo habla de lo mismo y este tema no es la excepción, el tema habla de tomar conciencia, como casi toda la música de protesta que no es de militancia política y la verdad que siento que eso es lo que estoy haciendo, tomando conciencia de que este es un mundo que nos pertenece y que si bien no podemos hacer de el lo que nos de la gana, bien podemos intentarlo.
Adjunto el video, muy lindo.
http://www.youtube.com/watch?v=-nNXC0u9yoE&feature=related
Día 2
01/03/2011
Hoy es una linda noche en Montevideo, corre un poco de viento y no hace calor pero tampoco frió, es el clima perfecto para correr y yo, parado frente a la puerta de mi casa, buscando en mi iPod el tema perfecto de Radiohead para arrancar, me hallo abrumado ante la indesición y concluyo que talvez, a pesar de haber tenido un antojo auditivo de dicha banda durante todo el día, deba de escuchar algo distinto, reflexiono un segundo sobre si debo correr en silencio, me dijeron por ahí que así me escucharía mejor, pero no me animo por ahora y mientras recorro la lista de artistas que tengo encerrados en mi mano derecha, empieza a sonar en mi cabeza un tema alucinante del buen Robert Zimmerman, mejor conocido como Bob Dylan. Las notas de “When the ship comes in” llenan mi cerebro de adentro para afuera y con prisa aprieto play para darle alcance, arranco la carrera, segundos después el iPod y mi cabeza se encuentran ya en perfecta sincronía. Mientras voy llegando a la mitad del recorrido empiezo a pensar en la muerte y paso junto a un viejo que camina con dificultad, Dylan intenta convencerme de que el mundo no esta condenado, de que va a llegar un momento en que los ideales de los justos y buenos prevalecerán por encima del afán de poder de quienes nos arrastran ciegos con el cartel de lideres, imagino la sonrisa de mi abuela y me siento totalmente convencido que de la muerte no es solo cosa de los viejos, solo que algunos de ellos son, quienes mejor la manejan. Unos metros mas adelante pienso en un comentario que un viejo amigo del colegio, a quien no veo hace años, me puso en el blog, sorprendido por que dejé de fumar, me alienta a seguir corriendo y me dice que es mas fácil que dejar el tabaco, pienso que no estoy de acuerdo, en ese momento me colma la responsabilidad de correr con el peso de quienes me hacen el favor de leerme sobre mis hombros y me pregunto hasta donde llegará todo esto. Estoy otra vez frente a la puerta de mi casa, mi respiración es normal y casi no he sudado, creo que es momento de ampliar el recorrido. Será para mañana.
Día 3
02/03/2011
Según lo acordado ayer hoy debía ampliar el recorrido y en todo el día casi no puede pensar en otra cosa, imaginaba el sufrimiento que me iba a generar, pensé que sentiría lo mismo que en aquellas épocas lejana de la semana pasada cuando inicié toda esta gracia, en la falta de aire y el exceso de fuerza de voluntad, pero la verdad no me costó tanto, amplié el recorrido en un 50% y dentro de todo lo disfruté.
Hoy me hice acompañar por el genio sueco del folk, “The Tallest Man on Earth”, un músico que canta como gringo sureño, tiene un timbre de voz parecido al de Bob Dylan pero su poesía es de un lenguaje mas abstracto en cuanto a las metáforas que usa, una de las cosas que mas me engancha de este artista es su capacidad interpretativa, lo oigo mil veces y si cierro los ojos es como si lo escuchara en vivo, casi puedo ver las gotas de saliva que salen de su boca cuando se enfrenta a los momentos mas intensos de sus canciones, un capo. La música esta me llena de energía y he pensado que debería intentar escuchar algo nuevo cada vez que salga, por lo menos en los tres meses que dure el reto inicial, música no me falta y ganas de reanalizarla tampoco. Ahora mismo, mucho mas sudado que los últimos días y súper motivado con el tema este de correr, pienso que si la sensación que tengo ahora mismo fuera la misma antes de partir, no tendría que luchar contra la flojera, es como si el sentimiento inicial y el posterior estuvieran invertidos, deberían estar al revés, como el hambre, una vez que comes, ya no tienes ganas de comer ni espacio, ahora tengo ganas de correr pero no fuerza.
Día 4
03/03/2011
Empieza a oscurecer cada vez un poco mas temprano en Montevideo, mis salidas a correr llevan cada vez menos luz y siento que se van convirtiendo en momentos mas íntimos, además de que cada vez conozco mejor mi nuevo barrio y sus calles me son menos incógnitas, la actividad en si se viene convirtiendo en una especie de masaje para el alma. Hoy arrancar fue un poco mas difícil porque estoy un tanto resfriado, pero de la mano de Joy Division, mientras completaba el nuevo y recientemente ampliado recorrido podía visualizar como el virus del resfriado iba siendo expulsado de mi cuerpo, veía en mi mente como si un gigantesco moco empezara a manar de los poros de mi espalda se transformara en gas al tomar contacto con el aire. He decidido no resfriarme mas, aunque recién estoy en el primer día de los tres que me suelen durar estos procesos, he tomado la decisión de mañana levantarme curado y al correr de nuevo, espero que ese espacio que la nube mucosa dejó dentro de mi, se rellene con un poco de la brisa marina que sopla a esta hora.
Día 5
04/03/2011
con el bicho indeseable totalmente fuera de mi cuerpo, en parte por la desición de no estar mas resfriado y también por expulsarlo por mis poros, corro de nuevo un viernes para recopilar energías y salir a tomar un par de cervezas, me pongo un disco de los Talking Heads y me doy cuenta de que mi ser ha cambiado, me siento muy feliz corriendo y dedicándome de lleno a ello, pero escribir al respecto no me genera la misma ilusión que al comienzo, digamos que el ejercicio disciplinario sigue funcionando pero ha llegado la hora de canalizarlo hacia otra cosa. Terminaré el resumen diario sobre mi reto esta semana, seguiré informando sobre la evolución del mismo pero de una manera mas eventual, pero he decidido que por el bien mío y el de las pocas personas que siguen este blog, que la escritura y los posts tendrán que tomar otros rumbos.
Día 6
06/03/2011
Correr en domingo tiene un feeling especial, la calle está mas tranquila, me puedo dar el lujo de correr durante el día y de respirar otro aire. Mi proceso interno va variando y me hace notar que mi mente divaga por otros caminos que antes al correr, de alguna forma y aunque parezca prematuro, parece que ya he adquirido cierta parte del habito, esto me llena de orgullo, se ha convertido en un ritual hermoso, desde que voy poniéndome mi Chucks de correr, voy pensando en que música oír y analizando el recorrido mientras lo llevo acabo, todo se vuelve placentero y hasta religioso. A partir de mañana el rumbo que mi ejercicio literario tomará será otro, esto de alguna manera me llena de ansiedad, pero felizmente tengo un nuevo arma con que con que combatirla. Mi nuevo proyecto tomará un tiempo mas largo para desarrollarse, espero poder completarlo y compartirlo cuando esté terminado y en cuanto a la mirada atenta de quienes me han venido acompañando en las dos primeras semanas de mi reto, no pienso evadirla, es parte de la motivación y traicionarla seria tan cobarde como parar de correr.