Jagger siente que el sentido de su existencia radica en la posibilidad de compartir sus sueños con quién los encarna, su tiempo con quién lo hace transcurrir y su alma con quién es, sin duda alguna, dueña de la misma.
Amanecer
Me descubro entre rumores de un frío nuevo
Entre la niebla vengativa de una alegría interesada
Sopla un viento testigo,
Me desdoblo en inviernos, injustos
Mi piel se entrega sin reparos, entre versos
Das canción a mis recuerdos y compones
Con el empezar de tu sonrisa, la melodía,
Feroz y tierna, de un verano nacido de tu vientre
Pides rastros de confianza, el tiempo se hace risas
Vienes entre pétalos de una flor generosa y viva
Tus parpados emiten la alegría que, expectante,
Se esconde en el laberinto de tu pecho
Y yo me hallo prisionero de un capricho divino
Del ir y venir de mañanas y tardes, tuyas y mías,
Del susurro cotidiano y curioso de tus besos,
De los míos.
Jagger
miércoles, 4 de agosto de 2010
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