Jagger se hará chiquito frente a infinidad de oportunidades que este
universo hermoso le ofrecerá, encenderá uno de los 122 cigarros que le
quedaran por fumar antes de la llegada del siguiente invierno y,
sintiendose parte del destino, se hará uno con un cuervo.
Cuervo
Canta un cuervo su desdicha
Entre un mar de pasiones
Entrega el vicio de su negro plumaje
De su destino errante
Hace del viento su camino
De cada árbol un puerto
Sus garras se aferran al tiempo estático y violento
Lo empuja la rutina que se aloja en su cuello
Ve un verde prado a la distancia
Sin arboles
Sin serpientes
Aterriza forzoso
Acomoda sus pies encima de la tierra húmeda
Entre el pasto fresco respira un canto nuevo
Refriega su candor hasta ahí desconocido
Enciende su dulce conciencia
Entre pequeñas y variadas decisiones
Muere, nace
Jagger
jueves, 23 de enero de 2014
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