Jagger descubrió que el anticipo de un momento, pasajero y feliz, puede dejar tantos rastros previos como recuerdos satisfactorios posteriores, que soñar la vida y tirarla en un papel le da cierto poder sobre sus sueños, su futuro y su amor sincero.
Deuda
El bostezo de mi pecho vacío
Clama por un minuto de muerte, de verte
Prende un cielo de memorias de luz y sigue,
Siente tu camino y se aferra al futuro
Extraña un beso corto, de tranquilidad,
de ojos cerrados y silencios secuenciales, eternos…
Infinitos, ajenos a mañanas pasajeras y despóticas
Negando la distancia y comprando un paseo por tu espalda
Se proyecta certero y lleno de un cansancio expectante,
cría una satisfacción anticipada, la educa y reserva,
la coloca en alguna hora de una mañana compartida,
con la locura de tu paz y el remolino de mi mente.
Vuelven las flores nocturnas y entre un guiño de promesas,
Despiden tu especie y llenan el aire de un regocijo constante,
Se abren camino entre las sabanas de tu voz y tus recuerdos,
Se riegan de sonrisas y crecen en dirección a tu puerta.
Me encierro en el pétalo primero y natural, me desenvuelvo…
Y en tres movimientos relativos,
tus parpados echan trozos de tu alma…
te pido luz y me la das, despierta, serena y llena de mí.
Jagger
sábado, 8 de mayo de 2010
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