Yo vengo de una familia consumista, no porque sea mas consumista de lo normal, sino porque en mi familia hay muchas mas mujeres que hombres y las mujeres son mas consumistas, disfrutan de comprar cosas como los hombres disfrutamos de ver un partido de futbol o las fotos de la esposas de los jugadores. Aun recuerdo con dolor los días interminables en los que entraba a algún centro comercial de Miami con mi Madre, tía, hermana y cinco primas, y salía unas 6 horas mas tarde con la ilusión de un preso inocente en el día de su liberación… y estoy convencido de que ahí es donde se inició mi consumismo, ya que al ver como estas hienas gritonas (algunas mas que otras), después de horas de probarse ropa y de comprar hasta el cansancio, cuando ya parecía que la condena llegaría a su fin, decidían entrar a otra tienda y probarse mas ropa que, admitían abiertamente, no tenían ninguna intención de comprar!!! O sea es como un deporte para ellas, infiero que lo que realmente las satisface es probársela! No comprarla. Lo que hacen cuando pagan en la caja es como pagar una especie de tarifa plana que les permite probarse ropa por una cantidad de horas y además al final, llevarse algunas prendas. Pero lo mejor llega al final, cuando ya no tienen mas dinero y simplemente siguen haciendo uso de la tarifa plana esta, es como una especie de buffet en donde ya se llenaron pero se quedan en la mesa conversando todo el día. Y bueno, el tema es que yo al no ver hacia donde escapar, terminé enganchado con las cosas tecnológicas, ya fueran reproductores musicales o juegos de video, ¿Qué otra opción tenia? Yo creo que ninguna.
Que vivimos en una era de consumismo puro y duro es un hecho, no creo que nadie tenga el descaro de pretender discutirlo, definitivamente durante las ultimas décadas nos hemos venido convirtiendo en una especie de ratas de laboratorio para quienes se llenan de plata vendiéndonos cosas. Y yo no digo que esté mal que se inventen cosas, está genial, lo loco es como lo procesamos, por ejemplo en la publicidad de grandes marcas y empresas como Coca Cola, nos llena los ojos con anuncios que predican originalidad, identidad propia, se espontáneo! Toma esta agua negra con gas que es capaz de hacerte un hueco en el estomago! Nos dicen… cuando la Coca Cola debe ser el producto mas masivo del mundo, todo lo contrario a lo original o espontáneo, o los anuncios de los bancos, en donde hablan de lo “cerca” que están de ti, que confíes en ellos… cuando en realidad lo que parece que pretendieran es que “confíes” tanto en ellos que los dejes estar realmente “cerca” de ti, para ser mas exactos, adentro de tu casa para, en la medida de lo posible, quitártela. O las empresas de telefonía celular… las peores de todas, pero sobre ellas me explayaré mas adelante, ya que primero que nada quiero dejar en claro que no escribo este texto como una especie de ser “despierto” que se considera por encima de esta situación, no no, nada de eso, es mas, debo ser una de las personas mas consumistas del mundo (aunque no la mas porque ese eres tú, Rodrigo Moreno) y el tema me preocupa porque está tan dentro de mí que a pesar de estar analizándolo constantemente y dándome cuenta de cómo me manipulan y me crean necesidades, las consumo igual! Es más _________________ todo lo que duró esa raya, lo pasé tomando unos tragos de la Coca Cola que está en este momento sobre mi mesa…
Cuando yo era un adolescente y la televisión ya me había dado toda la educación que un chico de mi edad necesitaba (gracias, te quiero), llegaron las primeras empresas de servicio de Internet del Perú y como mi madre es bastante aficionada a la tecnología y consumista como yo, apenas se pudo, nos puso Internet en la casa. Genial! Hasta el momento la computadora era un aparato en donde uno jugaba algunos juegos, nunca tan buenos como los del Nintendo, o escribía los trabajos para el colegio de una manera mas profesional y presentable, o sea no servia para nada… pero desde que pusieron Internet en mi casa y al mismo tiempo en la casa de Ignacio, uno de mis mejores amigos de aquella época, la computadora cambió para siempre, en ese momento se transformó en una maquina destinada a que mi amigo y yo pasáramos la mayor cantidad de horas buscando y viendo todas las fotos que se le habían tomado a la señorita Pamela Anderson, cada una de las cuales tardaban mas o menos 5 minutos en descargarse enteras. Pasábamos horas en mi casa haciendo esto, hasta que nos quitaban la compu y nos íbamos a la de el a repetir el proceso. Lindas, lindas tardes… el tema es que después de un buen tiempo la computadora y el Internet, que son prácticamente ya sinónimos, han tomado un protagonismo casi absoluto en nuestras vidas, ya después de unos años me acuerdo sentarme por lo menos unas diez veces al día, durante tres minutos en la computadora a revisar rápido mi mail, ver si estaba la chica que me gustaba conectada en el Messenger (caso en el cual los tres minutos ya se transformaban en horas) y a bajar música y/o ver e estado de mis anteriores descargas musicales.
Ahora esto es mucho mas intenso, tenemos no solo un Internet mucho mas rápido y eficiente, siendo esta la consecuencia positiva, sino que tenemos también estas paginas Web que se están tragando nuestras vidas, como youtube, que se ha transformado en una especie de memoria colectiva de la humanidad, es como un cerebro gigante en donde existen millones de horas de registro fílmico que sirven para ilustrar cualquier historia que podamos contar o sacarnos de dudas ante la inexactitud de algún recuerdo borroso, y es además un reflejo tan fiel de la incultura en al que vivimos, que uno de los videos/recuerdos que mas se visita en nuestro youtube/cerebro es alguna canción de algún subnormal sin talento o el video de un niño mexicano que se cae a un río. O el Facebook… dios mío, el Facebook… este paraíso para el exhibicionista asolapado y el voyersita autorizado está alcanzando dimensiones estratosféricas, es decir, para los que vivimos fuera de nuestro país de origen, el Facebook es una muy buena forma de mantenernos informados y en contacto con nuestras familias y amigos, de darle tribuna a las estupideces que uno suele decir, como es mi caso o de encontrar gente afín a nosotros. Y esto ultimo es una de las cosas que mas llama la atención, los grupos en donde la gente se registra para contarle al mundo las cosas mas ridículamente estúpidas y obvias de su existir, grupos en donde buscamos a veces sentirnos identificados relacionándonos por practicas que son tan estúpidas como comunes, como esos que dicen “yo también duermo cuando tengo sueño” o “amo los fines de semana” y la gente comenta! “si, los fines de semana son lo mejor!! Mucho mejor que los días de entresemana!”… dios mío, ¿estamos perdiendo nuestra identidad de tal forma que nos identificamos con cosas tan generales como esas? Yo creo q sí y es una pena… por supuesto que también existen grupos de actividades interesantes y otros con contenido altamente humorístico e inteligente, pero son definitivamente los menos. O también el nivel de exposición al que el Facebook nos somete, nos expone de una manera brutal y abusiva, y lo mas loco es que es creo el único medio en el cual no puede tener uno la libertad de decidir si quiere estar o no, o sea, si uno no tiene una cuenta, eso no evita que algún amigo o familiar tuyo ponga fotos en donde apareces haciendo huevadas, lo mas loco es que no solo la mejor sino la única manera de combatirlo es desde adentro, se ha convertido en casi un necesidad, la necesidad de exponerte para que no te expongan otros. Una vez mas, no me siento por encima de esto, yo estoy conectado en este momento al Facebook y apenas termine este texto, ahí es donde lo voy a colgar porque lamentablemente se lee mucho mas ahí que en mi blog… resulta alucinante como algo que hace muy pocos años no existía sea ahora algo absolutamente básico, es como que si no eres parte, no te enteras de nada.
Es un fenómeno parecido al que se dio con los teléfonos celulares; que antes se tenían poco y por motivos mas que nada laborales y ahora si no tienes uno es como si te faltara un brazo. Y es ahí en donde yo he caído como una victima del consumismo, se me ha fabricado una necesidad que ahora pretendo satisfacer, me explico: hace ya unos 6 meses, el celular mío empezó a apagarse todo el tiempo, por lo que decidí que quería uno nuevo, pero no cualquiera, uno chévere, uno moderno, esos que te hacen hasta masajes y la mejor manera de conseguirlo era cambiarme de empresa y que la empresa nueva me lo regale, claro! Agarrarlos de estúpidos a estos, el consumidor manda! Pero no… estaba muy equivocado. Vodafone, la empresa que ahora se encarga de administrar mi comunicación telefónica y de probar los limites de mi paciencia, así como la profundidad de mis frustraciones me ofreció un blackberry para cambiarme, un blackberry que nunca necesité, lleno de funciones que no me sirven y que realmente no harán ninguna diferencia positiva en mi vida pero que ahora añoro tener entre mis manos de una manera casi compulsiva!! Y es que hace 4 meses que llamo de manera casi diaria a las oficinas de la empresa a pedirles que me lo envíen, el teléfono tendría que haberme llegado a los 3 días de iniciado el proceso de “portabilidad” o sea, hace 3 meses y 27 días… pero nada. Es evidente que el conflicto entre Vodafone y yo ya ha pasado al plano personal, pero cuando digo personal no me refiero a que me jode mucho, así como dice Bruce Willis en una película cuando ya le mataron a la esposa o algo “ahora esto es personal”, no, no es eso, aunque si me jode mucho, cuando digo personal es porque ya me conozco personalmente a todos los telefonistas colombianos del centro de atención al cliente de vodafone, ya he hablado con todos… he llamado tantas veces que ya no tengo ni que identificarme, me preguntan hasta por mi familia, “lo de siempre Sr. Ferraro?” –“hola, si, quisiera mi blackberry por favor” –“por supuesto! Acá estamos anotando para que se lo envíen lo antes posible, le llegará antes del final de esta semana”… y nada, ya me imagino la foto que debe de haber mía en la pared de la oficina con todos riéndose alrededor, haciendo apuestas sobre cuando le llegará el teléfono a este peruano cojudo…. Pero yo solo quiero decir que no me rendiré! No! Tendré pronto el blackberry en mis manos y las dos semanas de satisfacción material que me traerá serán aprovechadas al máximo! Podré entrar desde mi blackberry al Facebook y crear un grupo que se llame “Yo también permití que Vodafone me tome por imbécil durante meses” y talvez sea el único miembro, pero no importa porque podré asegurarme de ello desde cualquier lugar con mi Blackberry.
martes, 15 de junio de 2010
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